Manuela, los valientes de Melilla y la Cañada

Imagen de Rosa Navarro

Imagen de Rosa Navarro

Señora Carmena, Doña Manuela. Permítame ante todo decirle que respeto a todas las personas por su condición, raza, sexo y todas aquellas cosas que ustedes, los ¿políticos? deseen apuntillar como coletilla al necesario, obligado y, en algunos casos, existente respeto para algunos.

Me he desayunado con una noticia doble que, la verdad, viniendo de usted no me sorprende en absoluto; pero sí que ha revuelto mis ya maltrechas tripas a esas horas de la mañana. Por un lado, ha aplaudido internamente a los más de cien inmigrantes que ayer saltaron la valla que separa Melilla (territorio español mientras las órdenes internacionales no digan lo contrario) y Marruecos (país libre donde los haya) y lo ha celebrado diciendo que son los mejores y los más valientes; y todo eso, mientras usted se desayunaba sentándole el café como si procediera de la fuente de la juventud y a mí, amargándome como lo que es, café.

La otra noticia es que lo ha dicho públicamente mientras asistía embelesada y radiante de felicidad a la presentación del Festival de Cine 16 kilómetros celebrada en la Cañada Real, diciendo que la Cañada está compuesta por gente de 30 nacionalidades y ha alabado esa riqueza cultural con estas palabras: «La historia de la humanidad está llena de la gran riqueza que significaron las emigraciones, los cambios, los mestizajes. Nosotros queremos que vengan con nosotros y lo queremos de verdad, queridos amigos, porque son los mejores, los más valientes, los que en un momento están dispuestos a hacer lo que hacéis vosotros, emprendimiento social»

Vaya por delante que me congratulo de que se lleven a cabo actos de este tipo financiados por… ¡He aquí donde me entra la duda! ¿Financiados por quién?

Doña Manuela Carmena Castrillo, Alcaldesa de Madrid por méritos ajenos que no por votos; licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (¡cómo no!); comunista por convicción desde su entrada en el Partido Comunista de España (PCE) allá por el año 1965; defensora de detenidos por la dictadura; cofundadora del despacho de abogados de Atocha que tan tristes recuerdos nos trae a la mente por la matanza de 1977; juez desde 1981 (si no he leído mal y previo a darse de baja del partido); premio nacional de Derechos Humanos; Jueza Decana de Madrid, donde instruyó el caso Tabacalera, ¿recuerda?, absolvió a César Alierta, su mujer y su sobrino, aquel en el que José Blanco, Secretario General de PSOE puso el grito en el cielo; nombrada por el Senado como vocal del Consejo General del Poder Judicial; una de las fundadoras de Jueces para la Democracia; asesora del Gobierno Vasco presidido por Patxy López para atender a las víctimas de abusos policiales; miembro del Patronato de la Fundación Alternativas (próximo al PSOE); y por último, fundadora de la empresa “Yayos Emprendedores” que comercializa productos creados por los presos y que, altruistamente, destina todos sus ingresos a los sueldos de los presos.

Gran y maravilloso currículo en el que de seguro me he dejado algo; casi estoy por llamarle “Grande de España”; per verá, sobre la última noticia, el festival de cine de la Cañada, ojalá el ayuntamiento que usted tan dignamente dirige también haga algo que no hicieron los anteriores. Mire señora Carmena, no sólo de organizaciones compuestas por 30 nacionalidades y que residen en la tan desfavorecida Cañada Real está compuesto Madrid; también existen otras en San Blas, Aluche, Vicálvaro, no sé si incluir a Moratalaz y Vallecas, y que también están compuestas por personas de diversas nacionalidades; es más, la gran mayoría de personas de nacionalidad española que cubren su tiempo de ocio con actividades artísticas a los que su Ayuntamiento no les presta atención, ¡vamos, que no les hace ni puto caso! Y créame, sé de lo que hablo.

La foto ha quedado genial, la noticia impactante para sus correligionarios que no dudarían en alzarla hasta los “Cielos” si es que creyeran en él. ¡Pero qué bien ha quedado usted, coño! Para la próxima le rogaría que se acuerde del resto; aunque algunos de ellos no le voten, que no pasa absolutamente nada, que la cultura no es patrimonio de unos pocos, es patrimonio de todos y cada uno de los habitantes de Madrid y las minorías no tienen por qué llevarse más solo por ser minoría.

Ya hora vamos a por “el salto de la valla”; porque oiga, usted ha dado mucho jugo hoy. Así qué: «los mejores, los más valientes, los que en un momento están dispuestos a hacer lo que hacéis vosotros, emprendimiento social».

¿Está usted queriendo decir que los madrileños somos cobardes, somos peores y que no estamos dispuestos a hacer emprendimiento social? Señora Carmena, no sé si es la edad, si es que se lo han escrito o es que se le ha ido la olla y de verdad, disculpe mi burda expresión.

Aplaudir el asalto a una valla donde pueden salir heridos o muertos, donde se puede herir o matar a un funcionario público que solo cumple órdenes (sí, matar; imagine que un cuerpo de un inmigrante cae encima de un funcionario, si no lo mata lo desgracia para toda la vida) no me parece de político en sus cabales. Usted, yo y mucha gente podríamos discutir sobre lo necesario de las vallas; pero de momento es lo que hay y para entrar en este país se entra por la frontera y con documentación; como me pasa a mí si tuviera que ir a Estados Unidos donde hasta me tengo que vacunar.

Su actitud jalea a miles de personas indefensas, que viven en la más mísera de las miserias y que les da alas pensando que detrás de la valla, detrás del estrecho, está el paraíso; y por desgracia, usted y yo sabemos que eso no es cierto, que España no es el paraíso, que aquí también hay gente que pasa penurias, que éste también es un país donde NO estamos en guerra, lo mismo que en Marruecos.

Yo, en particular, estoy dispuesto a la apertura de fronteras con ciertas condiciones; por desgracia las arcas públicas no pueden mantener a todos los españoles así que, imagínese a los que vienen de fuera; pero como somos solidarios estoy dispuesto a que todos los que quieren la entrada sin control, es decir, sin papeles, sin trabajo, sin saber cuál es su estado de salud para evitar infecciones de enfermedades erradicadas, etc. sean acogidos. Sí, ha oído usted bien, sean acogidos por todas aquellas personas que están de acuerdo con esa medida, que los acojan en sus casas, que les den techo, comida, ropa, estudios, que les den de todo lo necesario al igual que hacemos con nuestros hijos. Imagínese nuevamente a un millón de familias españolas acogiendo a otro millón de familias marroquíes; impresionante, algo más de cuatro millones de refugiados en España y a los que los van a mantener ustedes. Yo encantado; pero no pretenda que, con mis impuestos, cuarenta y un años cotizados sin esperanza de pensión, con tres hijos y dos en el paro uno de ellos de larga duración, con una hipoteca, gastos de luz, gas y otras menudencias que los pobres tenemos que pagar lo hagamos.

Eso sí, señora Carmena, vaya por delante que soy un afortunado; pero entienda que, para mí, que me considero bueno en lo mío, que soy un valiente al sacar a mi familia adelante, que pago mis impuestos, que he sido emprendedor y que tengo una organización cultural sin ánimo de lucro sin ayuda alguna de ningún ayuntamiento defienda con uñas y dientes lo que creo, por derecho, también me corresponde.

Siga así, señora Carmena, siga dando estas maravillosas noticias que me ayudan a escribir de vez en cuando en mi blog, siga alegrándome las mañanas, aunque consiga que se me agrie la leche del café.

© ® Rafael Lara

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s